Qué es el momme y por qué 22 es el número que de verdad importa

Cuando compras una funda de almohada de seda, hay una palabra que decide casi todo y que la mayoría de la gente nunca ha oído: momme. Si aprendes a leerla, no volverás a pagar de más por una seda mala. Aquí te la explicamos sin tecnicismos.

Qué es el momme

El momme (se pronuncia «mom-i») mide la densidad de la seda: cuánta seda hay realmente en el tejido. Es el equivalente al conteo de hilos en el algodón. A más momme, más densa, más duradera y más suave es la funda.

La escala, en claro

  • 16-19 momme: seda fina. Suave al principio, pero se desgasta rápido y se engancha con el tiempo.
  • 22 momme: el estándar de las marcas premium. El equilibrio ideal entre suavidad, resistencia y durabilidad. Es lo que recomendamos y lo único que trabajamos.
  • 25 momme y más: muy densa y lujosa, pero notablemente más cara y a veces menos transpirable.

Por qué 22 es el punto justo

Por debajo de 22, la funda pierde suavidad y aguante con los lavados. Por encima, pagas un extra que no se traduce en beneficio real para tu piel o tu pelo. El 22 momme es el número que usan las marcas que cuestan 100 o 130 €, y con razón: es donde la seda rinde mejor durante más tiempo.

El truco: si no ponen el momme, hay un motivo

Cuando una tienda vende «seda de alta calidad» pero no indica el momme en la ficha, casi siempre es porque el número no conviene enseñarlo (suele ser 16 o 19, o directamente no es seda pura). El momme visible es una señal de honestidad. Cuando compares, míralo siempre.

Un segundo dato que casi nadie mira

Además del momme, comprueba si la seda es por las dos caras. Muchas fundas son seda por delante y poliéster o Tencel por detrás. Pagas por seda y duermes media noche sobre plástico.

En Miraluz solo trabajamos seda de morera 22 momme, por ambas caras, a 49,95 €. La misma calidad que las marcas del doble de precio, sin el marketing.