Por qué dormir en seda cambia tu pelo y tu piel (y qué no hace)

Pasas un tercio de tu vida sobre tu almohada. Lo que hay debajo de tu cara durante ocho horas cada noche importa más de lo que parece. Aquí te contamos, sin exagerar, qué hace la seda por tu pelo y tu piel, y también qué no hace.

Lo que sí hace la seda

Menos marcas y menos arrugas de sueño

El algodón agarra la piel y la arruga mientras duermes. Con los años, esas marcas de almohada dejan de irse. La seda deja que tu cara se deslice: menos fricción, menos marcas al despertar.

Menos frizz y menos rotura del pelo

La fricción del algodón durante 8 horas encrespa el pelo y lo rompe. La seda no engancha, se desliza. Por eso amaneces con el pelo más domable y menos enredado, y aguanta mejor el alisado.

Tu piel se mantiene hidratada

El algodón absorbe la humedad de tu piel y tus cremas. La seda no: tus sérums e hidratantes se quedan donde deben, en tu cara, trabajando toda la noche.

Se mantiene fresca

La seda regula la temperatura de forma natural. Si duermes con calor, notas la diferencia: no acumula calor como el algodón.

Lo que NO hace la seda

Y aquí vamos a ser honestos, porque casi nadie lo es:

  • No cura el acné. Reduce la fricción y no absorbe tus cremas, lo que ayuda, pero no es un tratamiento médico.
  • No borra arrugas ya existentes. Ayuda a prevenir las marcas de sueño, no a eliminar las que ya tienes.
  • No hace magia en una noche. Los beneficios se notan con el uso: la primera mañana ves menos marcas, y en semanas menos frizz.

Si tienes una afección de la piel, consulta con tu dermatólogo. La seda es un buen hábito, no una cura.

Cómo aprovecharla

Duerme sobre seda de morera de al menos 22 momme y asegúrate de que sea seda por las dos caras. Una funda de calidad, bien cuidada (lavado en frío, sin secadora), te dura años.

En Miraluz trabajamos seda de morera 22 momme por ambas caras, a 49,95 €. Y si no notas la diferencia en 30 noches, te devolvemos el dinero.