Cómo lavar una funda de almohada de seda para que dure años

La seda tiene fama de delicada, pero la verdad es más simple: si la lavas bien, te dura años; si la lavas mal, la estropeas en semanas. Aquí tienes la guía completa, sin complicaciones.

A mano (lo más seguro)

  1. Llena un barreño con agua fría (nunca caliente: el calor daña la fibra).
  2. Añade un chorrito de jabón neutro o un detergente específico para seda. Nada de detergente normal agresivo.
  3. Sumerge la funda y muévela suavemente 3-5 minutos. No la frotes ni la retuerzas.
  4. Aclara con agua fría hasta que no quede jabón.

A máquina (si tienes prisa)

  1. Mete la funda en una bolsa de malla para protegerla.
  2. Programa delicado, agua fría, máximo 30 grados.
  3. Centrifugado suave o ninguno.

El secado, donde más se estropea

  • Nunca uses secadora. El calor arruina la seda.
  • Presiona suavemente con una toalla para quitar el exceso de agua (no retuerzas).
  • Seca al aire, a la sombra. El sol directo apaga el color.

Errores que debes evitar

  • Agua caliente.
  • Lejía o quitamanchas agresivos.
  • Suavizante (deja residuos y quita el brillo natural).
  • Secadora.
  • Planchar a alta temperatura (si planchas, hazlo del revés, en frío o mínimo).

¿Cada cuánto lavarla?

Cada una o dos semanas es suficiente. Un truco: ten dos fundas y alternálas. Así mantienes el ritual sin interrupciones y ambas duran más, porque el desgaste se reparte.

Nuestras fundas son seda de morera 22 momme por ambas caras, y con este cuidado te duran años. Ve la colección Ritual de noche.